lunes, 10 de junio de 2019

WINSOR McCAY. PIONERO DE LA ANIMACIÓN. Animation Gossip 1.



ANIMACIÓN Y HUMOR

En Anthropocinema estamos de enhorabuena. La animadora María Lorenzo, que es una gran conocedora de la historia de la animación, nos permite compartir su serie de cotilleos sobre los animadores, que no deja de ser una forma de divertida de estudiar muy en serio a interesantísimos personajes de los albores del género. Son todos talentosos artistas a los que el brillo cegador de Disney acabó eclipsando pero a los que María Lorenzo, con una decidida vocación de divulgadora, nos invita a conocer con una sonrisa y mucha admiración. Tenéis el vídeo para disfrutar de la imagen y el sonido https://vimeo.com/338593977?fbclid=IwAR3q2gEcs7JqhBY9l6eCu5fcYz2mDMhph_KNU_Min5mr3GdsWdoTDvIEc2g  y aquí os proporcionamos el texto elaborado por María Lorenzo con el objeto de que podais repasar los detalles con más calma. Estoy segura que esa iniciativa de la autora os encantará. Hoy comenzamos con un personaje irrepetible, Winsor McCay, a medio camino entre el dibujante y un artista de varietés.


Winsor McCay nace presumiblemente en 1871, en Michigan, y muere en 1934. Aunque apenas realizó una docena de cortometrajes, es recordado como uno de los grandes de la animación, y un pionero en emplear las formas estandarizadas de producción comercial de Estados Unidos, como la animación dibujo a dibujo, la animación con acetatos, o la rotoscopia. 
-          Pero, sobre todo, es recordado por sus cómics surrealistas, protagonizados por un niño, Little Nemo, que viaja al mundo de los sueños. 


      Winsor McCay, para animar, se vestía muy formal. Mientras dibuja frente al público lo vemos luciendo chaqué. Y es que McCay pertenece a una época en que los dibujantes de cómic eran también artistas de vodevil. Al mismo tiempo que publicaba maravillosas tiras cómicas en los periódicos de William Randolph Hearst  (es decir, el mismo odioso sujeto al que parodió Orson Welles en Ciudadano Kane), Winsor McCay tenía su propio show en un teatro de Chicago, donde hacía caricaturas de los espectadores, hacía un número donde transformaba dibujos que hacía sobre el escenario, y finalmente, introdujo sus propios dibujos animados.


-          McCay no es el primer artista que realiza dibujos animados en el siglo XX. Antes que él habían animado dibujos el americano James Stuart Blackton y el francés Émile Cohl, entre otros. Pero Winsor McCay fue quien elevó lo dibujos animados a una categoría artística, creando un particular mundo metalingüístico donde el animador dialoga con sus propias criaturas.



-         En 1907, contemporáneo a McCay, Miguel de Unamuno escribe Niebla, una novela experimental donde juega con los límites entre la realidad y la ficción. McCay llevará los mismos juegos intertextuales a sus propias tiras cómicas, jugando con los límites de la viñeta e ideando técnicas cinematográficas aún por descubrir, como el zoom o el trávelin.


-          McCay, en sus películas, de las que es protagonista, siempre se presenta a sí mismo como un artista que dibuja mucho, muy rápido, y muy bien. Él suele crear un contexto para la animación, que suele ser el de una apuesta, donde se presenta a sí mismo trabajando como una máquina. McCay está obsesionado con la idea de reivindicar públicamente su talento, sus capacidades, y por extensión, con dignificar la actividad profesional del artista de cómic y del animador.
-         Pero además, a McCay le encantaba interactuar con sus criaturas, como hacía en su espectáculo en vivo, del cual formaba parte su película Gertie the Dinosaur, su obra maestra.



-        La animación de McCay toma con fidelidad el estilo de sus elegantes tiras cómicas, simplificando su estilo, pero sin empobrecerlo. Anima con gran precisión, empleando miles de dibujos sobre papel, una técnica que le obligaba a redibujar los fondos en todos los fotogramas.
-          En sus películas mezcló géneros como el documental y la fantasía, y también creó el primer documental animado, que sirvió como propaganda de guerra: The Sinking of the Lusitania (1917), para el que empleó un novedoso invento de los hermanos Fleischer: la rotoscopia.



-          Presionado por William Randolph Hearst para que se dedicara en exclusiva a sus periódicos, McCay fue dejando paulatinamente de animar, aunque siempre se sintió muy identificado con la profesión, de la que fue un autodidacta absoluto, mucho antes de que existiera esta industria como tal. En la década de 1920, durante una reunión de animadores en Nueva York, McCay dijo: “La animación debe ser un arte. Así es como yo la he concebido […] Pero vosotros la estáis convirtiendo en un negocio […] Mala suerte”.



-         Hoy en día McCay aún sorprende por su rabiosa modernidad, por su fascinación con el mundo de los sueños, por su mundo metalingüístico e intertextual, y por implementar en la animación la idea del autor ficcional, que hoy han retomado las películas de documental animado.



Fuentes:
Gianalberto Bendazzi (2003), 110 años de cine de animación
Alex Buchet (1911), Strange Windows: A Master at the Dawn (web)
Donald Crafton (1982), Before Mickey: The Animated Film (1898-1928)
      Miguel de Unamuno (1914), Niebla
       https://en.wikipedia.org/wiki/Winsor_McCay

ENLACES A LA SERIE:
-Los hermanos Fleischer. Animation Gossip 2:  Vídeo https://vimeo.com/339730493 y artículohttps://anthropocinema.blogspot.com/2019/06/los-hermanos-fleischer-animatio-gossip-2.html
--EL MISTERIO DEL GATO FELIX. ANIMATION GOSSIP 7: https://anthropocinema.blogspot.com/2019/09/el-misterio-de-felix-el-gato-animation.html
--ALEXANDRE ALEXEÏEFF, CLAIRE PARKER Y LA PANTALLA DE AGUJAS. ANIMATION GOSSIP 9: https://anthropocinema.blogspot.com/2019/10/alexandre-alexeieff-claire-parker-y-la.html

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