martes, 23 de junio de 2026

DOCTOR ZHIVAGO: PRAGMATISMO Y REVOLUCIÓN

 

Tom Courtenay como Strélnikov en Doctor Zhivago,
la película de David Lean (1965)

Larisa, la rubia protagonista de Doctor Zhivago (Julie Christie) tuvo tres amantes: un abogado cínico y pragmático (Viktor Komarovsky), un fanático de la revolución bolchevique (Pavel Anrtipov, luego Strélnikov) y un médico poeta: Yuri Zhivago (Omar Sharif).




El abogado oportunista es quien la salva. Komarovsky la desvirgó, la usó como barragana, pero también se enamoró de ella. Choca brutalmente con Strélnikov. Podríamos decir que el maestro iluminado y el abogado realista representan dos universos de discurso enfrentados y dos modos de confutación del espíritu ideal humano. Komarovsky es el vividor burgués que usa a las personas como objetos siempre que puede y el cual, sin embargo, crea a Strelnikov indirectamente. Sus abusos provocan el trauma de Lara.


Rod Steiger como Viktor komarovsky

Pasha Antipov, que luego se hará llamar Strélnikov como feroz comandante bolchevique, pretende mesiánicamente "salvar" a Lara de la "corrupción burguesa", pese a intuir que no puede competir con la sombra y el nivel de vida que le prometía su relación con el abogado. Su resentimiento, su rencor, es el impulso psicológico del implacable genral Strélnikov del ejército rojo.

Pasternak muestra en su novela cómo el espíritu libre (representado por la pareja de enamorados, Yuri y Larisa) es aplastado desde dos frentes: por un lado, el cinismo reductor, opulento y amoral de Komarovsky, capaz de infiltrarse en el nuevo orden comunista como oligarca; y, en el otro extremo, el fanatismo inquisitorial y la violencia revolucionaria de Strélnikov, idealista vuelto inhumano por su "amor a la humanidad", indiferente respecto a los humanes reales.




Al final, mientras el mundo se desmorona, Komarovsky reaparece, saludable, envuelto en pieles costosas y con una cómoda posición como oficial en una república soviética del lejano oriente. El sistema que Strélnikov ayudó a construir con tanta pasión ahora protege al contrincante odioso. Y el general bolchevique cae en desgracia, purgado por su propio partido. Komarovsky, sin embargo, reaparece en Varykino para llevarse a Lara y a su hija, facilitando así la supervivencia de ambas. Es el triunfo definitivo del pragmatismo sobre el idealismo sangriento. Convence a Zhivago de que entregue a Lara para salvarle la vida. 

La realista y triste conclusión es que el hombre desalmado tiene más posibilidades de sobrevivir que el hombre obsesionado por un ideal.



Un segundo personaje pragmático es el hermanastro de Yuri Zhivago, que actúa a lo largo de la película como su Ángel de la guarda: Eugref Zhivago, hijo ilegítimo de Andrei Zhivago y de una princesa kirguis o del Asia central (de ahí los pómulos altos y rasgos asiáticos de Eugraf). Sin su intervención, los versos del poeta se habrían perdido en el caos de la historia. 




En raras ocasiones el poder brutal y anónimo del Estado totalitario sirve de escudo a la espiritualidad y el arte. El líder bolchevique Eugraf representa una misericordia inesperada dentro del sistema despiadado, porque entiende que el espíritu humano necesita de la poesía y del lirismo individual para no morir del todo.




El nombre ruso "Strélnikov" viene de strelok (tirador, fusilero) y strelyat (disparar): o sea, el Ejecutor. Fue una práctica común entre los bolcheviques adoptar nombres que sonaran duros, metálicos, violentos: Stalin (de stal, acero) o Molotov (de molot, martillo). Strélnikov puede ser eco figurativo del camarada Lev Trotsky, cuyo icono aparece en la película de David Lean. Igual que León Trotsky, Strélnikov recorre el frente en un tren blindado que funciona como cuartel general móvil. Ambos son intelectuales, hombres de letras transformados en líderes militares implacables, y ambos acaban devorados por el monstruo que han contribuido a crear.




Si Strélnikov y su máquina de hierro representan el todo o nada, la línea recta sin matices, el arco iris reducido al maniqueísmo del blanco y negro, Yuri Zhivago es, sin embargo, curvilíneo. No sabe si estar o no estar con la revolución. Se adapta a regañadientes. Strélnikov al intentar forzar la vida en el lecho de Procusto de su ideología acaba destruyendo cuanto ama, incluida Lara. El paso de su nombre Pasha Antipov a Strélnikov simboliza la muerte de la persona y la emergencia del fanático: del maestro sensible y enamorado al fusilero del Estado totalitario. Y es que, para ser un revolucionario perfecto, debe asesinar primero la propia identidad personal.