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miércoles, 12 de octubre de 2016

CYBORGS EN *BLADE RUNNER*



    En una entrada anterior hablamos de Blade Runner como una película en la que se plantea una nueva reflexión antropológica: la diferencia entre el hombre (en genérico) y los computadores creados por él mismo;es decir: los ordenadores y en general todo lo que denominamos inteligencia artificial. Este planteamiento abre una vía nueva en la antropología, ya que hasta entonces, el hombre se definía en oposición a los animales, pero a partir de los trabajos de Alan Turing, tuvo que enfrentarse a algo nuevo que tomaba una parte fundamental de su terreno: el razonamiento, el cálculo; el pensamiento abstracto. La entrada a la que me refiero es la siguiente:
http://anthropocinema.blogspot.com.es/2016/02/alan-m-turing-y-la-antropologia.html, y en ella se rozaba la temática de Blade Runner, y se centraba más en la película The Imitation Game.

    Pero la película de Ridley Scott es un hito al darle un papel central a los cyborgs, esos organismos mezcla de humanos y de máquinas, capaces de pensar e interactuar con los humanos. Por ello, vamos a explorar la película en la siguiente entrada.




  "Acercáos, endecasílabos, todos cuantos hay por todas partes, 
todos cuantos hay. Una desvergonzada adúltera me toma a
 broma y dice que no me devolverá nuestras tablillas,
 creyéndose que podéis aguantarlo. Vamos a perseguirla y a
 pedírselos con insistencia"    (...)

     El poeta Catulo (Cayo Valerio Catulo, Verona, 87 a C. - Roma, 57 a C.) , en este poema, el número XLII, llama a su creación a que vengan a defenderse y a defender a su creador de los ataques de una dama. En 1958, Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 1899 - Ginebra, 1986), en la introducción a su poema "El Golem" escribía: "el golem es al rabino que lo creó, lo que el hombre es a Dios; y es también, lo que el poema es al poeta".

     El Golem es una criatura de la mitología hebrea, un ser hecho de arcilla por el rabino Judah Loew ben Bezalel para proteger el ghetto de Praga de ataques antisemitas, y que cobraba vida al escribirle en la frente el nombre secreto de Dios. Su actividad cesaba cuando se borraba una letra, y en su frente quedaba la inscripción "muerto". Según otras fuentes, el Golem carecía de lenguaje y entendimiento (logos), y actuaba siguiendo al pie de la letra unas órdenes escritas en papel e introducidas por su boca. El término Golem viene de la palabra hebrea "gélem", que significa materia , materia prima sin mezcla de alma o logos. Este ser puede ser considerado un primitivo robot creado por el hombre para ser usado por él, al igual que los endecasílabos de Catulo, aunque en este caso sería logos sin materia.


    ¿Y si ambas ideas pudieran fusionarse en unos cuerpos con apariencia humana? Serían bellos y siempre estarían a nuestro servicio; podrían pensar, pero siempre dentro de los límites de lo que nosotros hubiéramos decido que es su esfera propia. Este es el sueño de los creadores de cyborgs, o "cybernetic organism", una mezcla de robot y humano. Serían los Nexus 6 de Blade Runner, hermosos como Roy Batty, Rachael Rosen , Zora o Pris Stratton, pero también faltos de empatía y ajenos al sufrimiento de otros; capaces de rebelarse, huir y manipular con sexo a los humanos, como hace Pris con J.R.Isidore o Rachael con Rick Deckard. Sin embargo, en la historia su misma perfección técnica los lleva a preguntarse el porqué de su corta existencia, y al deseo de enfrentarse con su creador para ver si hay alguna posibilidad de aumentarla.

        *Blade Runner* (Ridley Scott, 1982) es la película que puso en la esfera de lo cotidiano a los cyborgs - llamados replicantes - y dio un giro a la antropología: ahora el hombre no tenía que definirse en oposición a los animales, sino también al mismo producto de su hacer, al artefacto técnico, al ser artificial, a una máquina que simula el pensamiento y la conducta humana. 

        El origen de los seres artificiales creados por el hombre se remonta a la mitología ( Pigmalión creó a la mujer perfecta, Galatea con marfil); el origen de los cyborgs se remonta a Alan Turing y sus estudios sobre computación, sobre máquinas universales que funcionan con un código binario, y que puede acabar una tarea en un número finito de pasos. Con Turing nació el ordenador, y también la posibilidad de programar máquinas, con apariencia humana o no, para que se comporten de una forma similar a los humanos. El mismo Turing, viendo esta posibilidad, ideó un test para determinar si, estando en habitaciones separadas y sin visión entre ellas, y comunicándonos por medio de un teclado, podríamos determinar si estábamos comunicándonos con un humano o una máquina.


       El escritor Philip K.R. Dick (1928-1982) escribió la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? en 1968, una inquietante distopía en la que, en un mundo futuro ( no tan lejano para nosotros, ya que la adaptación al cine lo sitúa en 2019), tras una Guerra Mundial Terminal, la oscuridad de la atmósfera llena de polvo radiactivo y una tierra llena de kippel (polvo acumulado, cosas inútiles, basura de todo tipo), esta ha quedado para los perdedores, los genéticamente no aptos para emigrar a las colonias espaciales, y cazadores de bonificaciones, como Rick Deckard, encargados de "retirar" androides fugados de las colonias espaciales.Tras la Guerra, la humanidad buscó nuevos mundos para colonizar y establecerse; se crearon androides para ser la fuerza de trabajo - de la misma manera que se utilizó la mano de obra africana en la colonización y explotación económica de América - y liberar a los humanos de las más penosas tareas. Pero los androides fueron perfeccionándose cada vez más, y cada vez eran más similares a los humanos, por lo que se rebelaron ante su situación y volvían a la tierra a esconderse y vivir en libertad. Rick, el cazador de androides, es un policía especializado en identificarlos mediante el test Voight - Kampff ( un remedo del test de Turing, pero en vez de probar su capacidad lógica, prueba la capacidad de empatía de los androides), y en "retirar" a aquellos que no hubiesen superado dicha prueba. 


      Philip k. Dick no llegó a ver la película, ya que falleció poco antes, pero sí pudo ver una prueba de cuarenta minutos, cuyo guión había sido escrito por Hampton Fancher, y más tarde reescrito por David Webb Peoples. El título se debe a un tratado de cine escrito por William S. Burroughs, Bladerunner, A Movie. Las diferencias entre la novela y la película son notables, pero el mensaje que ambas transmiten sigue siendo muy actual.

       En la película sobresalen dos androides, hermosos, fuertes y "demasiado humanos" que han entrado en nuestra mitología contemporánea: Roy Batty y Rachael Rosen. Roy Batty  es descrito en la novela ( en la que el personaje no es tan sólido como en la película, y no hace el impactante monólogo final) como "con tendencias místicas", además de fuerte, brillante, incapaz de asumir su predeterminado tiempo de vida, traidor a su propia naturaleza y líder de otros androides - tan parecido a Alcibíades, el griego alabado por Platón y Atenas, y  luego denostado, buen filósofo y estratega, pero traidor y conductor de rebeldes - que, al final de la película muestra gestos muy humanos ( demasiado humanos) como perdonar la vida de su captor y dejar uno de los más bellos monólogos, con una paloma en el regazo y una lluvia impenitente:

https://www.youtube.com/watch?v=2YGWT8hRm0I


   La otra replicante destacada es Rachael Rosen, bella, fría y distante como una vamp de cine negro, que, en la película se desmorona al enterararse de su condición de replicante, volviéndose vulnerable y prendándose de su potencial cazador. Sin embargo, en el libro de P.K. Dick, Rachael es una androide sin mezcla de condición humana, fría y calculadora que usa el sexo con sus posibles captores para distraerlos de su tarea, para que empaticen con los androides y les genere un problema moral el "retirarlos". En la novela es, además, vengativa, muy lejos de la dulzura de la película.


    María Lorenzo me pasó un interesante artículo sobre el cyborg femenino y su uso del y para el sexo; la autora es Lidia Mirás, y el título "Replicantes y sumisas: el cyborg femenino desde Blade Runner".En este artículo, la autora determina que, mientras el cyborg masculino es diseñado para ser fuerte y se mide por sus músculos, las cyborg femeninas han de ser bellas, seductoras, manipuladoras y astutas, aunque siempre dispuestas a satisfacer a los hombres, y esta diferencia se aprecia claramente tanto en la novela de Dick como en la película de Scott, ya que los cyborgs masculinos son los que actúan, toman la iniciativa y dirigen, mientras que las féminas se dienten o usan sus encantos para neutralizar la acción de los cazadores de androides.

    Tanto en la película como en el libro, las implicaciones metafísicas y éticas son potentes: en la novela se presentan unos Nexus - 6, unos androides tan evolucionados que son capaces de mostrar a Rick todo un mundo paralelo, una comisaría llena de policías y hasta cazadores de bonificaciones como él mismo, y un test para detectar androides, el del arco reflejo de Bonelli, diseñado con la misma finalidad que el Voight - Kampff en el que Deckard es tan diestro; en este contexto, se intenta hacer dudar a Rick de su propia condición humana, en un juego de luces y sombras similar al planteado por Platón en "El Mito de la Caverna".

     Además de la definición de humano frente a androide , en la novela encontramos el mundo de los animales artificiales, necesarios como compañía en un mundo en el que se han acabado los animales naturales, exterminados por la codicia y la sinrazón humana. Los pocos animales naturales que quedan, son tan caros que son inalcanzables por la mayor parte de la población que queda en la Tierra, y por ello acuden a animales eléctricos. El trato a los animales es otra de las pruebas que se tienen en cuenta para determinar si el ser con quien hablamos es un humano o un androide, es una prueba de "humanidad", y al final de la novela, se ve una gran diferencia entre la conducta de Pris y Roy con la araña y la del humano Isidore; sabemos que los androides no pueden sentir cariño ni emociones respecto a los animales, y los humanos sí. En un momento de la novela, Rick se pregunta si los androides sueñan, y si lo hacen, en tener un animal eléctrico al que cuidar ( de ahí el curioso título de la novela).


      El elemento más metafísico de las obras que nos ocupan es Roy Batty, quien se rebela contra su caducidad, se escapa para buscar a su creador para intentar que alargue la vida de los Nexus- 6. Batty es el hombre que filosofa inevitablemente al descubrir la mortalidad, la finitud la vida, y en su frustración cuando lo encuentra y no responde a sus deseos, se erige en verdugo de su creador, protagonizando entonces una huida hacia adelante hasta acabar con un gesto propiamente humano: tras una violenta pelea con su perseguidor, Rick Deckard, es capaz de recogerlo cuando está a punto de caer al vacío, soltar su monólogo acerca de la futilidad de las obras humanas, y recordarnos que la temporalidad lo disolverá todo "como lágrimas en la lluvia" ( por cierto, una improvisación del actor Rutger Hauer), y como colofón, se deja morir. Son grandes temas de la metafísica concentrados en unas imágenes y unas palabras muy potentes, que ya han entrado a formar parte de la cultura contemporánea.


     El hombre se asombra ante lo que ha sido capaz de crear, y cuyas implicaciones éticas no ha sido capaz de calibrar con suficiente exactitud.

      Cuando escribimos, lo que escribimos deja de ser una parte de nosotros para cobrar vida propia. Cuando tenemos hijos, su vida ya no nos pertenece, y han de vivirla por sí mismos. Cuando creamos un ser artificial, tan igual a nosotros:¿somos responsables de sus actos?¿tenemos derecho a decidir sobre su vida o su muerte?¿debemos programar su sexualidad para satisfacernos a nosotros y nada más?. Estas preguntas inquietantes nos sitúan ante una nueva realidad de la que la ética no escapa, llegando a iniciar una nueva rama: la Ética Robótica.

Aquí tenéis los enlaces a las restantes entradas de la serie:
-Frankenstein, La isla del Dr. Moreau, La máquina del tiempo:http://anthropotopia.blogspot.com.es/2016/07/pesadillas-en-el-laboratorio.html
-El Hombre invisible: http://anthropotopia.blogspot.com/2016/08/pesadillas-del-laboratorio-el-hombre.html
-El Dr. Jekyll y Mr.Hyde:  http://anthropotopia.blogspot.com.es/2016/09/el-mito-del-doble-en-el-dr-jekyll-y-mr.html
-Metrópolis:
-Locas en el laboratorio: El papel pintado amarillo de Charlotte Perkins Gilman: http://anthropotopia.blogspot.com.es/2016/11/locas-en-el-laboratorio-el-papel.html

FUENTES CONSULTADAS.

Película *Blade Runner", Ridley Scott, 1982

Platón: Alcibiades.   En Obras Completas, Ed. Gredos. Barcelona, 1982.

http://www.ehu.eus/netart/alum0506/elsa/k_ovejas.pdf

https://es.wikipedia.org/wiki/Blade_Runner

https://es.wikipedia.org/wiki/¿Sueñan_los_androides_con_ovejas_eléctricas%3F

https://es.wikipedia.org/wiki/Catulo

https://es.wikipedia.org/wiki/El_Golem

https://www.google.es/url?


sábado, 20 de febrero de 2016

ALAN M. TURING Y LA ANTROPOLOGÍA CIBERNÉTICA

Por MARI ANGELES BOIX
                                                                      turing.jpg   

  Desde muy pequeño Alan Mathison Turing (1912-1951) demostró un gran interés por muchas cosas, entre ellas las matemáticas y los enigmas, pero también por la idea de "máquina" que él asociaba al organismo humano. En cartas remitidas a la madre de su fallecido amigo Christopher Morcon, Turing planteaba la cuestión de cómo el alma se alojaba en la materia, y descubrir el mecanismo por el cual se liberaba del cuerpo. No era un problema de índole religiosa para él, ya que se declaraba ateo, sino más bien un problema técnico, abordable desde la mecánica cuántica, que conocía desde que era bastante joven por el libro de A. Eddington The Nature of the Physical World (1928). 

     Será precisamente este interés el que lo llevará a convertirse en una figura destacada del siglo XX, ya que sus ideas acerca del funcionamiento de la mente le permitieron crear los primeros ordenadores, investigar los patrones de distribución de manchas en las pieles de los animales y sentar las bases de la Inteligencia Artificial (IA), además de inspirar con su test, diseñado para saber si hablamos con un humano o una máquina, el libro de Philip K.R. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? , y su adaptación cinematográfica, la icónica Blade Runner, dirigida por Ridley Scott. En esta obra se usa un instrumento racional, el test Voight - Kamppf para determinar si un individuo es un replicante o no; este test usa el tiempo de reacción emocional ante unos estímulos, y el de Turing usa solamente preguntas y la deducción para determinar si nuestro interlocutor es o no humano, pero la idea de usar herramientas mentales para distinguir a los humanos de sus propias creaciones está en Turing, ya que él hizo avanzar la tecnología para poder fabricar instrumentos - este mismo ordenador o robots cada vez más avanzados - que fueran capaces de simular las respuestas de los humanos.


                                                                        blade-runner-wallpaper.jpg


       Este enfoque abrió un camino bastante novedoso en la Antropología, que siempre ha intentado definir al ser humano en toda su complejidad, separándolo del conjunto de los seres naturales, y desde Turing, también separándolos del mundo de los seres artificiales.

   Pero las aportaciones de Turing a la Historia no acaban aquí, ya que no debemos olvidar su crucial aportación a la derrota nazi en la II Guerra Mundial gracias a la construcción de máquinas Bombe y los mecanismos lógico - matemáticos (los "bamburismos") capaces de desencriptar los mensajes cifrados por los alemanes mediante máquinas Enigma, empresa que había resultado desalentadora durante demasiado tiempo y que llevó a una insostenible pérdida de vidas humanas. Otra vez el cine nos acerca a Turing a través de la película The Imitation Game, de Morton Tyldum (2014), con Benedith Cumberbath y Keira Knighteley en el papel de Turing y la imprescindible Joan Clarke (una entrada que repasa la figura de esta extraordinaria y poco reconocida matemática se puede ver en este enlace:http://mujeresparalahistoria.blogspot.com.es/2015/05/joan-clarke-y-la-asimetria-sexual-en-el.html

   1.- ALAN TURING Y LAS MATEMÁTICAS.-

   Alan Turing nació en el seno de una familia de clase alta ( su padre era empleado del Indian Civil Service), en la que no había tradición científica o académica, hasta llegar a Alan, cuyas dotes intelectuales e interés por las matemáticas lo llevaron al King's College, de Cambridge en 1930 a estudiar esta disciplina. Allí leyó obras de Russell, Von Newman, conoció el Teorema de la incompletitud de Gödel y discutió brevemente con Wittgenstein acerca de las matemáticas.

    Las Matemáticas, que, según Kant "habían entrado por el camino seguro de la ciencia" ( Prólogo a la segunda edición de la Crítica de la Razón Pura) con los antiguos griegos - Thales de Mileto - y que, en su opinión ya no sufrirían avances ni retrocesos, sin embargo, tuvieron un espectacular desarrollo a partir del siglo XIX. Ya en 1666, Leibniz desarrolló en su Ars Combinatoria una teoría para hacer una matemática de las ideas, en la que concibe que toda idea es o bien simple, o bien compleja, que serían representadas, respectivamente, por números primos o compuestos, creando así un alfabeto matemático para las ideas. El propósito es, en definitiva, crear un alfabeto universal, unívoco y basado en la razón que suponía, de hecho, abrir un camino común para la lógica y las matemáticas. Un precedente se encuentra en el siglo XIII, con el mallorquín Ramon Llull, para quien el conocimiento científico consistía en la unión o conjunción de las 54 ideas raíces, creando así el "gran arte" que lleva a la Scientia Generalis. Lo más innovador de su propuesta fue la creación de unas ruedas concéntricas que, al girar, combinan estas ideas, procediendo de una forma mecánica en la que podemos atisbar un primer diseño de ordenador.


     Los cambios más importantes en las matemáticas comienzan con A Treatise on Algebra (1830), de Peacock, que entendía que el álgebra es una ciencia deductiva a igual que la geometría, y que afirmaba que toda operación matemática tenía un cuerpo de leyes que establecían exactamente las propiedades de cada operación, y el único significado de los signos operativos son los asignados por las leyes. Se crea así el Álgebra Simbólica o Álgebra Abstracta, que influirá en Boole.

     Esta rama se vio engrosada con las aportaciones de Abel (Teoría de Grupos), el Álgebra de Vectores y el de Matrices en la década de 1830, y ya en la de 1890, Schröder y Whitehead exponen un Álgebra de la Lógica que incluye elementos de Álgebra Abstracta.

     La Lógica Matemática se institucionaliza en 1847 con The Mathematical Anlysis of Logic, de Boole, el primero en ofrecer una teoría unitaria de la lógica, que admite ser interpretada tanto dentro de un marco teórico de clases como de lógica de enunciados.

    Con estos precedentes, Jevons  (1835 - 1932) concibe la posibilidad de hacer una máquina de razonar , ya que para él la deducción es un procedimiento mecánico en el que los pasos de un razonamiento pueden transformarse en ecuaciones con signos que representan cualidades dadas en virtud de unas reglas.

     La lógica y las matemáticas siguen explorando sus nuevas posibilidades y el espacio compartido en la última década del siglo XIX y principios del XX con Whitehead, Huntington, Frege y Peano entre otros. Los elementos que más directamente influirán en el pensamiento de Turing cuando llegue a Cambridge serán:

1.- Teoría de Conjuntos de Cantor y la existencia de conjuntos no enumerables, como el de números comprendidos entre el 0 y el 1.

2.-Los Principia Mathematica de Russell y Whitehead. También toma de Russell su paradoja relativa a la adscripción de todas las clases que no se poseen a sí mismas a este conjunto o no, cuyo ejemplo clásico es: imaginemos que existe un barbero tal que sólo afeita a aquellos barberos que no se afeitan a ellos mismos. ¿Se afeita este barbero a si mismo, o no? Sea cual sea el signo de la respuesta, caemos en contradicción.

3.- La influencia más directa es la del teorema de la incompletitud de Gödel, enunciado en 1931, y que demuestra que ningún sistema axiomático de la Aritmética Elemental es completo, si este tiene la propiedad de la consistencia (dentro de él no se pueden deducir dos teoremas contradictorios ). Este teorema acabó, entre otras aspiraciones, con la de Hilbert en los años 20, de obtener una demostración de la consistencia de la Teoría de los Números Naturales (Aritmética Elemental). Sin embargo, Hilbert reducía el problema de la consistencia a un puro formalismo, y retaba a la comunidad académica a encontrar un procedimiento mecánico o de "computación" que permitiese deducir la veracidad o no veracidad de una proposición matemática dada.Este reto fue la espoleta de la creación de la máquina - a, o Máquina de Turing.

   Cuando Turing llegó a Cambridge, hacía dos años que había vuelto allí otra mente brillante: Ludwig Wittgenstein, quien había revolucionado ya la Filosofía con su Tractatus Logico - Philosophicus, y volvería a hacerlo posteriormente con las Investigaciones Filosóficas.  En el blog Tinieblas en el corazón se encuentran dos entradas sobre el filósofo vienés, una relacionada con la publicación de un libro de Joaquín Jareño sobre él: http://anthropotopia.blogspot.com.es/search/label/Joaqu%C3%ADn%20Jareño, y otra sobre los años que Wittgenstein pasó como maestro de primaria en aldeas de la Baja Austria:http://laperla-whynot.blogspot.com.es/2014/04/la-experiencia-pedagogica-de.html
Turing y Wittgenstein tenían diferentes visiones de las matemáticas, que se detallarán en una entrada posterior.

                                                      Wittgenstein_Bild2_mitSkinnerCambridge.jpg


2.- LA MÁQUINA DE TURING.-

       El reto planteado por el teorema de Gödel desencadenó en Turing el deseo de idear un automatismo capaz de decidir qué funciones matemáticas son calculables; esto es, cuáles llegan a una solución en un tiempo finito y cuáles no. Estas ideas ya se encuentran en el artículo de 1936 con el que se graduó en matemáticas: "On computable numbers with an application to the Entscheidungproblem".

        La denominada Máquina de Turing es un dispositivo abstracto (en su primera formulación) que representa la configuración más sencilla de un ordenador , y consta de una cabeza capaz de leer, borrar y escribir símbolos en una cinta infinita dividida en celdas, como "hardware" básico. Se completa con tres elementos para poder funcionar:

1.- Un alfabeto, compuesto por "0", "1", y "blanco" (o "no escribir nada").

2.- Una memoria o registro del estado de la máquina en cierto instante, y que debe ser actualizado cada vez que ha procesado un símbolo y antes de hacer lo mismo con el siguiente.

3.- Tabla de acciones donde se detalla la acción (o acciones) que se ejecutará al concluir la anterior.

     Esta primera máquina, o "máquina - a "sería como un ordenador programado para realizar una única tarea ( y ya usado en el sistema AGC - Apollo Guidance Computer). Posteriormente, Turing hizo una generalización de esta máquina, la "máquina de Turing -u", o máquina universal, capaz de simular el funcionamiento de otra máquina de Turing y así procesar distintos programas. En todos estos casos, las máquinas pueden alcanzar soluciones computables, que, según la tesis de Church - Turing son aquellas que pueden ser expresadas mediante un algoritmo o método efectivo de computación. En este punto es interesante señalar que Turing viajó a Estados Unidos en 1936 a estudiar con Church el uso de la "intuición" en matemáticas, entendiendo que la intuición es una anticipación o visión mental que nos ayuda, durante un razonamiento , a llegar a una conclusión. Es decir: en un razonamiento puramente lógicos hay elementos no estrictamente lógicos; es decir, hay etapas no algorítmicas.

                                                                     turing[1].png

      Posteriormente Turing ideó otra máquina, la máquina "oráculo", donde el dispositivo se conecta a una caja negra para demandar más rutinas, siendo este el principio de la hipercomputación.

3.- LA MÁQUINA DE TURING, LA PSICOLOGÍA CONDUCTISTA Y EL REDUCCIONISMO DE LAS CIENCIAS.-

    Es precisamente la metáfora de la "caja negra" la que se usa para hablar de la Psicología Conductista en sus primeras fases (Pavlov, Skinner), debido a que la visión antropológica de esta ciencia es la de un organismo en el que, dado ciertos estímulos externos, se genera una respuesta, sin entrar a considerar los estados intermedios. Así, desde el Conductismo, la conducta de un ser humano y una de estas máquinas de Turing no se diferencian en nada. Desde que era muy joven, Turing se interesó por la construcción de máquinas en un intento de simular al organismo humano, al que entendía como una máquina, siguiendo la Antropología Cartesiana, donde el cuerpo es pura res extensa que funciona hasta que deja de hacerlo, o se "descompone".

    La Psicología Conductista surgió con Ivan Pavlov en los años 20 del siglo XX, cuando el neurofisiólogo ruso experimentaba con perros, y observó que se podía condicionar la respuesta de organismos animales a unos estímulos condicionados. Esto constituyó la base de una escuela psicológica y de aprendizaje que reduce la conducta animal y humana a pura conducta observable.


                                                 condicionamiento-clasico1.png

     
          Este objetivo encajó con el afán reduccionista del debate sobre qué es el conocimiento científico surgido a partir del Círculo de Viena, y que defiende que el conocimiento científico es único, que todo aquello que quiera ser tenido como tal, debe expresarse en un lenguaje fisicalista, es decir, reductible a puros términos físicos u observables, y por tanto, dejaba fuera, como conocimientos no científicos a saberes tales como la metafísica, la psicología no conductista, el marxismo o expresiones tan humanas como la poesía. Recogiendo términos de Turing: queda fuera de la etiqueta de "ciencia" todo conocimiento no computable.

    Sin embargo, la física había entrado ya en un terreno en el que la computación era más difícil. Richard Feynman predijo una clase de problemas no computables: los fenómenos de naturaleza cuántica, observables en los átomo, y para los que la física clásica es insuficiente. Para que una máquina de Turing pudiera simularlos, ésta tendría que estar en varios estados a la vez o leer al mismo tiempo varias celdas de la cinta. Este es el campo de investigación que busca crear ordenadores cuánticos.

4.- TURING, Y LA II GUERRA MUNDIAL.-

      En el enlace de la entrada dedicada a Joan Clarke más arriba detallado se repasa la extraordinaria actuación de Turing y Clarke, entre otros matemáticos trabajando para la inteligencia Británica desencriptando los códigos nazis y llevando a los aliados a la victoria. En la presente entrada recordaremos solamente los puntos más esenciales. Además, en la película The imitation Game se puede seguir con bastante exactitud estos hechos.




    Los alemanes contaban con varias máquinas Enigma, creadas por Arthur Scherbius en 1918 que les permitían encriptar todos sus mensajes con unos códigos que cambiaban a diario. Los polacos llegaron a desencriptar algunos de estos códigos, pero cuando los nazis aumentaron el número de rotores de la Enigma, se vieron desbordados por la tarea, y le pasaron la máquina Enigma que habían conseguido y toda su información a los británicos, que inmediatamente se pusieron a trabajar en esta tarea creando el GC&CS (Britih Government Code &Cypher School) en Bletchley Park, una mansión victoriana alejada de Londres.

     Para descifrar los códigos de Enigma, Turing se incorporó a este complejo el 4 de septiembre de 1939, y allí ideó una máquina que, siguiendo los pasos del prototipo de los polacos, la Bombe, hiciese el trabajo de varias Enigma en serie. Esta máquina se acabó en 1940, y con ella se pudieron conocer fechas de ataques aéreos a Inglaterra y rutas de los submarinos y navíos alemanes, contribuyendo a la victoria en África contra Rommel y facilitó las operaciones militares de los aliados en el Oeste de Europa. También desarrolló procedimientos estadísticos para optimizar el uso de Bombe, los denominados "bamburismos". En 1944 creó la máquina Colossus, electrónica y programable, para desencriptar mensajes de la Lorenz SZ 40/42, que cifraba mensajes usando números aleatorios, que todavía no puede ser considerada una máquina de Turing universal, ya que sólo sirve para romper códigos. De esta máquina no se supo nada hasta 1976, cuando la Ley sobre Secretos Oficiales permitió hacerlo público. En 1945 fue galardonado con la Orden del Imperio Británico.

5.- TRAS LA II GUERRA MUNDIAL: NUEVAS INVESTIGACIONES Y EL ENIGMA DE SU MUERTE.
   


   Una vez acabada la contienda, Turing se incorporó al Laboratorio Nacional de Física en Londres, con el propósito de diseñar y construir un ordenador, al que se conoció como ACE (Automatica Computing Engine). En su informe detalló tanto el hardware, bastante ligero pues sustituyó ciertos circuitos electrónicos por programas almacenados en la máquina, como el software; en su memoria guarda datos en código binario.

    En 1947 ideó un lenguaje de programación conocido colmo Abbreviated Code Instructions. En 1948 abandonó el proyecto y el Instituto, y llegó a Manchester, donde volvió a coincidir con Von Newman. Ambos intentaron organizar en la Universidad un laboratorio para diseñar ordenadores con fines científicos y no militares. Este proyecto lo patrocinó la Royal Society, naciendo así la Royal Society Computer Machine Laboratory.

      En 1950 Turing escribe "Computing Machinery and Intelligence", donde detalla su famoso test de Turing, con el que planteaba la cuestión de hasta qué punto podríamos distinguir, con preguntas y respuestas dadas a través de pantallas, si una máquina se comporta de modo inteligente. Su tesis principal es que puede que una máquina no sea inteligente, pero sí puede responder de forma inteligente. Este enfoque encaja perfectamente con el de la psicología conductista, y marca el nacimiento de la Inteligencia Artificial. Turing trataba de explicar la mente o áreas cerebrales como memoria o habilidades cognitivas para reunir información, razonar y llegar a conclusiones. Turing veía el cerebro infantil como una "máquina desorganizada", que se va organizando con el aprendizaje, hasta llegar a ser una máquina organizada en la edad adulta. Turing ideó una neurona artificial o "máquina desorganizada de tipo B", capaces de aprender y organizarse, y otras, de tipo A, ya organizadas e incapaces de aprender nada nuevo. La tesis de Turing es que las neuronas tienen un comportamiento boleado. Actualmente, la IA trabaja con redes de neuronas artificiales.

    De 1952 a 1954 Turing trabajó en la posible aplicación de la computación a la Biología, estudiando la morfogénesis o simulación con ordenador del crecimiento y la forma de los seres vivos, descubriendo  por ejemplo, que en girasoles, piñas y pétalos y sépalos de flores responden a la serie Fibonacci, ya que así pueden captar mayor cantidad de luz.

    Se interesó por los patrones de formación de rayas y manchas de la piel de los vertebrados, que él veía conectados a circuitos neuronales, de forma que un embrión estaría "sin manchar", y las células pigmentarías producirían dos tipos diferentes de morfógenos, activadores e inhibidores respectivamente, que se difundirían por el tejido embrionario, reaccionando entre sí según unas ecuaciones de acción-difusión (diseñadas por el mismo Turing) que llevarían al patrón de concentración o "huella" que serían las manchas, bandas o rayas del adulto.


     Turing se suicidó con una manzana envenenada el 8 de junio de 1954, tras haber sido detenido por prácticas homosexuales y haberse sometido a castración química dos años antes. También se dice que murió accidentalmente por los elementos químicos - cianuro - con los que seguía investigando hasta el final. El enigma queda flotando.
       

jueves, 6 de agosto de 2015

REALIDAD E IRREALIDAD EN SOLARIS

Por Miguel Florián



No queremos conquistar el universo, sino extender nuestro mundo. Deseamos un espejo. El hombre solo busca otro hombre.
Andrei Tarkovski, Solaris

Recuerda solo que ella es un espejo, y que refleja una parte de tu mente.
Stanislav Lem, Solaris

            “Para mí no hay duda de que el objetivo de cualquier arte que no quiera ser 'consumido' como una mercancía consiste en explicar por sí mismo y a su entorno el sentido de la vida y de la existencia humana”, escribe Andrei Tarkovski en El arte como ansia de lo individual[1]. Y, ciertamente, se mantuvo siempre fiel a esta convicción desde que en 1962 rodara su primer largometraje, La infancia de Iván. Su concepción de lo que debe ser el arte en general, y el cine en particular, fue exigente y contrasta con la parquedad de medios de que se sirvió. No es de extrañar que en Solaris (1972) aparezca el busto de Sócrates en repetidas ocasiones, tanto en su casa terrestre como en la biblioteca de la estación planetaria. El ideal socrático era  la introspección, la necesidad de indagar en lo recóndito humano. “Conócete a ti mismo” rezaba el lema délfico que hizo suyo el pensador ateniense. De igual manera, el cine de Tarkovski brota del afán por desentrañar el misterio humano, por comprender ese microcosmos que se alberga en el seno de cada uno y que refleja el macrocosmos que nos envuelve.